Publicado en: Newsletter Club Perú

Desde 2004, las líneas de los gráficos estadísticos entre el crecimiento del PIB en el Perú y Chile se han comparado constantemente.
Aun con las complicaciones de la crisis internacional de hoy, la curva se dibuja por encima de Perú y paralela a la curva de Chile, con un crecimiento del PIB que oscila alrededor del 2%.
Esto ha hecho que algunos analistas, políticos e incluso los empresarios consideran que el Perú es cercano al nivel de desarrollo económico de Chile. Pero, ¿es suficiente con mirar las cifras de crecimiento del PIB a plantear esa hipótesis?
Algunos economistas consultados por El Comercio consideran que este ejercicio comparativo es sólo en materia económica y no tiene que ver con temas de relaciones diplomáticas.
En este sentido, Juan Francisco Raffo, presidente del capítulo peruano de la peruano-chilena, Consejo Empresarial, tiene una explicación sincera: “Esto no tiene nada que ver con una relación buena o mala. La verdad es que uno no admira Ecuador o Bolivia, Brasil está muy lejos y por lo tanto, las comparaciones son una tentación. ”
Por su parte, Jorge Medina, socio director de Ernst & Young, señala que las comparaciones hay que ponerlas en su justa medida entre dos países muy fuertes de la región. Asegura también que “el crecimiento no es sinónimo de desarrollo económico, lo que significa ser un país competitivo. Desde esa perspectiva, dice, el Perú tiene varias tareas pendientes”.
“De los 12 pilares que el Foro Económico Mundial utiliza para medir la competitividad, Chile es el 23 en la calidad de la infraestructura, mientras que Perú se encuentra en el lugar 102 en un ranking de 133 países. Si tenemos en cuenta la compleja geografía, es evidente que tenemos que invertir fuertemente en carreteras, ferrocarriles y puertos. Tenemos que cerrar esta brecha por acelerar el proceso de otorgamiento de concesiones “, dice.
El socio principal de Ernst & Young Perú también cree que “el rumbo del país no cambiará sustancialmente con Piñera o no, ya que Chile ha alcanzado un grado de avance de sus instituciones que le permite seguir desarrollando sin gran conmoción, a diferencia de lo que sucedería en el Perú”
Lo que queda por hacer
Todos coinciden en que el Perú podría alcanzar el nivel de la economía chilena en un futuro no muy lejano. Si evaluamos las oportunidades de inversión en el Perú y Chile, Medina no dudó en señalar que el Perú es un país muy atractivo, sobre todo en infraestructura.
Asimismo, añade que “Perú es más diversificada y cuenta con un mercado interno más amplio. Su geografía, clima y recursos naturales le dan muchas ventajas, pero una vez más, todo depende de los factores que estimulan la inversión y la capacidad de desarrollo económico. Y eso tiene que ver con la competitividad”.
Los especialistas destacan que la minería en Chile tiene un fuerte énfasis en el cobre, mientras que Perú está diversificando sus extracciones como el zinc, oro y otros.
Por lo tanto, Raffo cree que, en función de la perseverancia y la superación de algunas de nuestras debilidades, el Perú podría alcanzar un nivel similar al de Chile en dos décadas.